La ley de la gravedad
- Rilke
- hace 4 horas
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Qué segura es la ley de la gravedad, fuerte como una corriente oceánica,
que toma la cosa más pequeña y la arrastra hacia el corazón del mundo.
Cada cosa (cada piedra, flor, niño...) está sostenida en su lugar.
Solo nosotros, en nuestra arrogancia,
nos alejamos de aquello a lo que pertenecemos por una libertad vacía.
Si nos entregáramos a la inteligencia de la tierra,
podríamos elevarnos arraigados, como árboles (...).
Esto es lo que las cosas pueden enseñarnos:
a caer, pacientemente confiar en nuestro peso.
Incluso un pájaro tiene que hacerlo antes de poder volar.
"El libro de las horas", Rainer Maria Rilke



