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  • Mónica Rivas

Mi experiencia: soy mi mejor amiga


“Eres importante para ti porque es a ti a quien tú sientes” Fernando Pessoa

“Conócete, acéptate, supérate” San Agustín

Durante el proceso de observar mis pensamientos y mis emociones estoy consiguiendo conocerme mejor a mí misma y verme con más ecuanimidad. Al intentar aceptar tanto mis experiencias agradables como las desagradables he descubierto que ambas me aportan el aprendizaje que necesito para mejorar día a día como persona. Siento así más poder para afrontar todos los aspectos inherentes a mi condición humana y para lidiar con los problemas que van surgiendo en mi vida.

La observación sin juicio me ha ayudado a distinguir lo que de verdad soy de aquello que represento en los personajes de mi día a día. Me ha permitido ver mis luces y mis sombras, aceptando ambas y aplicándome la compasión que muchas veces concedía a los demás pero que a menudo me negaba a mí misma. A través del mindfulness estoy identificando mis limitaciones y mis dones. He descubierto lo liberador que puede llegar a ser reconocer mi vulnerabilidad, todo lo que aprendo de mis crisis, la sabiduría que puede haber en mi intuición, la paz que siento cuando dejo de querer entenderlo todo, el valor de la sencillez…

A través de la introspección que me ha aportado la meditación he sabido que no puedo aspirar a una vida feliz si soy una extraña para mí misma o si no hay coherencia entre lo que siento, lo que digo y lo que hago.

Tengo un matrimonio de por vida conmigo misma y, aunque quisiera, nunca conseguiría el divorcio, así que mejor aprender a convivir con este vínculo indisoluble y evitar que haya engaños.

Mi propuesta: Intenta localizar pensamientos en los que te juzgas, te criticas o eres duro contigo mismo. Regálate momentos de no hacer nada o de hacer lo que más te apetezca. Permítete felicitarte por tus progresos, por tus logros, por tus dones. Acepta tus limitaciones pero también los halagos. Date cuenta de que tú eres tu mejor amigo.


SOLO SER